El pleno del Ayuntamiento de Riba-roja de Túria ha aprobado por unanimidad una propuesta del equipo de gobierno para suspender por un periodo máximo de dos años la implantación en el casco urbano y en las urbanizaciones del término municipal de nuevas actividades comerciales como gasolineras, funerarias, centros de juego como bingos u otras iniciativas similares, tiendas eróticas, antenas de telefonía y discotecas.
La iniciativa ha salido adelante en el pleno municipal por unanimidad con los votos a favor del gobierno local -PSPV, Compromís y Esquerra Unida- como impulsor del proyecto y el apoyo del resto de los partidos de la oposición: Partido Popular, Riba-roja Pot y Ciudadanos.
Los negocios de esta índole que ya están implantados en el casco urbano se mantendrán pero, en cambio, no se concederán nuevas licencias para abrir este tipo de establecimientos tras las quejas vecinales y las molestias recibidas desde hace tiempo en el ayuntamiento y, por tanto, se inicia un periodo en el que el gobierno local estudiará una regulación específica. La decisión de suspender nuevas licencias se toma al amparo de los artículos 64 y 65 de la ley de Ordenación del Territorio, Urbanismo y Paisaje de la Generalitat Valenciana.
El Alcalde, Robert Raga, ha subrayado que en el casco urbano «existen en estos momentos algunas gasolineras, funerarias o antenas de telefonía que deben ser estudiadas en una normativa legal de la que actualmente carecemos y cuya resolución se debe regular y actualizar en una ordenanza para evitar molestias o perjuicios a los vecinos, una situación que se viene arrastrando desde hace años como una asignatura pendiente de resolver históricamente en Riba-roja».











