La Unió de Llauradors ha informado de que la tormenta de agua y pedrisco caída hace dos días ha causado «daños de importancia» en la comarca valenciana de la Ribera Alta, sobre todo a los términos de Alfarp, Catadau, Carlet, Benimodo, l’Alcúdia y Guadassuar y, especialmente, en fruta de verano, cítricos y nísperos.
En un comunicado, señala que las piedras «tenían un tamaño considerable, muchas de ellas eran como garbanzos», y precisa que «el cultivo más afectado es la fruta de verano, sobre todo el melocotón y el ciruelo».
La Unió asegura que, según sus primeras noticias, «hay zonas con daños de bastante importancia», por lo que augura que «habrá probablemente merma de cosecha y descenso en los trabajos de recolección y almacenes».
La Unió indica que algunas poblaciones de las comarcas de l’Horta y Camp de Túria, en la provincia de Valencia, también han sufrido los efectos de la tormenta de esta tarde y, en este caso, el cultivo más afectado ha sido el de los cítricos.
Otro cultivo que se ha visto afectado por las últimas lluvias es el del arroz, en el entorno del parque natural de l’Albufera, cuyos productores «han visto inundados sus campos antes de la fecha prevista y antes de abonar».
Al respecto, apuntan que la Confederación Hidrográfica del Júcar y los arroceros tenían previsto inundar los campos a partir del 5 de mayo, aunque «habrá que esperar unos días».
La Unió subraya, no obstante, que las lluvias de las últimas horas «son muy beneficiosas para el campo valenciano porque han servido para ahorrar riegos en los campos, recargar los acuíferos, limpiar los árboles para evitar plagas o enfermedades, recuperar los pastos y hacer crecer algunos cultivos que necesitaban agua, como es el caso del cereal».











