La Asamblea del Consorcio Valencia Interior (CVI), formada por los 61 alcaldes acordó el mes de diciembre, por mayoría de sus miembros, plegarse a las demandas de la concesionaria y asumir unos sobre costes de 4,4 millones de euros derivados del contrato de concesión de obra pública subscrito con la UTE ECORED y que forman parte de ese agujero económico global de 13 millones de euros.
Según el portavoz de Compromís pel Camp de Túria y concejal de Llíria, Paco García Latorre, «la mala gestión hecha desde un principio en todo el proceso de gestión y construcción de la Planta de tratamiento y valorización de Llíria y otras localidades, ha hecho que los contribuyentes cada año paguen una tasa más elevada, a pesar de entrar menos residuos a la planta y reciclar más en origen. Un hecho que se contradice con la máxima del CVI de que “el que más recicla menos paga”. Afirmación totalmente falsa en el caso del Plan Zonal que abarca las cinco comarcas del Camp de Túria-Serranos, Rincón de Ademuz, Hoya Buñol y Requena-Utiel».
De hecho, el CVI ha acordado eliminar 2 plantas de transferencia: Una planificada para la Serranía y un otra para el Rincón de Ademuz, según ha confirmado la Consellería de Medio ambiente, así como la eliminación de algunos Eco parques y la reducción horaria de servicio en otros. Un hecho que no se comprende cuando al mismo tiempo, la empresa concesionaria reclama unos sobre costes de construcción de 4,4 millones a los que la Asamblea del Consorcio ha dado luz verde y que serán repercutidos a todos los vecinos de los 61 municipios del Plan Zonal.
García no entiende como en lugar de penalizar a la empresa ECORED por la demora en la construcción de la planta, prevista en 2 años y que se prolongado hasta cinco años, como ahora, los responsables del CVI la premian con un pago extra de 4,4 millones y además le permiten dejar de construir 2 plantas de transferencia en Los Serranos y Rincón de Ademuz, hecho que provocará que los servicios de recogida tengan que desplazarse a la planta de Llíria o Caudete, con el sobre coste que esto supondrá para los municipios afectados en el servicio de recogida y traslado de la basura a la planta. Cuando antes, se centralizaba todo más cerca del lugar de origen del residuo a tratar.
«Al final, los contribuyentes y ciudadanos afectados por la mala gestión de este CVI tendrán menos plantas de transferencia, menos personal, menos horas de servicio de Eco parques y tendrán que pagar un recibo mucho más elevado en los próximos años», ha afirmado Paco García.











