El alcalde de Riba-roja de Túria, Robert Raga, ha rechazado enérgicamente la moción aprobada en el pleno del pasado lunes por el PP y Riba-roja Pot -el PSOE, Compromís y Esquerra Unida votaron en contra y Ciudadanos se abstuvo- que obligará al ayuntamiento a pagar en navidad un catering a los niños en riesgo de exclusión social y ha calificado de «electoralista» esta medida de la oposición.
Esta iniciativa «rompe la dinámica del comedor social que funciona todo el año» asegura Raga, quien además afirma que «el catering no garantiza la alimentación adecuada de los niños, ya que la mayoría provienen de familias desestructuradas y no hay ningún tipo de control», ha manifestado el primer edil de Riba-roja.
Robert Raga ha lamentado que el Partido Popular siga utilizando Servicios Sociales como «instrumento electoral» como ya lo hizo, asegura «en el primer trimestre de 2015 cuando se gastó 80.000 euros en vales de comida a tres meses de las elecciones municipales con el único objetivo de ganar votos».
Comedor social
El comedor social, impulsado por el actual equipo de gobierno en junio de 2015, ha permitido que familias con necesidades alimentarias en el municipio, avaladas por informes de Servicios Sociales, no se queden sin comer. Para Rafa Gómez, concejal de Servicios Sociales, el reparto a domicilio «es excluyente», genera «un agravio comparativo» y puede tener un «efecto llamada».
El comedor social tiene además, según los informes elaborados por los técnicos del departamento de Servicios Sociales, un objetivo pedagógico, incide Gómez ya que «a través de los educadores se enseñan habilidades de comunicación, hábitos alimentarios y de higiene, en un entorno adecuado, en el que por las tardes se realizan talleres».
Postura del PP
Para la formación popular «la finalidad es que ningún niño se pueda sentir excluido o señalado por acudir a un lugar ajeno al domicilio para recibir atención alimenticia. Y, además, que los padres puedan participar con sus hijos de la actividad cotidiana en estos días, favoreciendo las celebraciones familiares», según explican en un comunicado.
Además el PP proyecta que este catering social se amplíe «para los escolares más desfavorecidos también a las vacaciones escolares de Semana Santa y Pascua».
Con estas medidas, 50 menores se van a ver favorecidos por esta medida, cuyo coste aproximado asciende a unos 2.500 euros, según las estimaciones realizadas por el PP.
Cabe recordar que fue el Partido Popular de Riba-roja el que puso en marcha la ampliación al periodo de vacaciones de verano del servicio de comedor social para escolares.











